Hijos menores dan “escarmiento” a padre violento.

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TETIZ, Yucatán, 18 de febrero.- Cansados del maltrato psicológico y golpes físicos que le propinaban a su madre, por el borrachal de su padre, Gilberto Canché Pech; sus hijos salieron a la defensiva de su progenitora y hasta uno de estos agarró un arma blanca para desquitar su ira al lanzarle tajos y “piquetes”.

Estos hechos ocurrieron la noche del pasado sábado, en un predio de la calle 25 por 24 y 26 del sector San Lucas de esta población.

Según se averiguó, poco después de las 10 de la noche, Gilberto Canché Pech (a) “Gil”, el cual se hallaba bajo los influjos del alcohol, y como ya es su costumbre; llegó a su domicilio, profiriendo insultos y lanzando golpes a diestra y siniestra, a su esposa Nelvi Cuxim Ek.

Al principio, sus dos hijos ya grandecitos, le decían a su progenitor que se calmara, recibiendo como respuesta una tunda de “madrazos”.

Fue entonces que entró al quite su vástago W.A.C.C de 17 años, lo mismo que su hermano menor G.J.C.C de 14, quienes hartos de la paliza que les daban, corrió y tomó un arma punzocortante de la cocina, hiriendo a su padre en varias partes del cuerpo, mientras el otro más pequeño lloraba en uno de los rincones de la casa.

Ante la desgarradora escena, la agredida salió corriendo y pidió auxilio a los vecinos para que llamen a la Policía Municipal.

De inmediato arribaron los uniformados, para trasladar primero a Gilberto al IMSS de Hunucmá, así como a los tres menores igual para su revisión con un médico particular, junto con su mamá.

Para colmo de males, la afectada Cuxim Ek pidió al doctor y autoridades que por favor no trascienda esto, aparte de que aseguró que no interpondrían ninguna denuncia.

Vecinos del rumbo expresaron que en ese hogar desde hace rato que existe grave violencia intrafamiliar, ocasionado por don Gil, quien esa misma noche se desvaneció en plena vía pública, por las lesiones recibidas, para pedir también ayuda.

Por último el adolescente G.J. sollozando contó al enfermero que su intención no era matar a su papá, solo quería que se tranquilizara.

De milagro está vivo el “ejemplar padre de familia”, pues recibió tres piquetes en la cabeza, garganta, además de un tajo en la axila y pierna; cuyas heridas no fueron de extrema gravedad. Se espera que con esto escarmiente Gil, quien se encuentra internado en el Hospital O’Horan.

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