Silencio complice sume a Samahil en el abandono.

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SAMAHIL, Yucatán, 29 de septiembre.- Aparte del escándalo mayúsculo que rodea al mala paga del presidente municipal, Isaías Salomón García Aguayo (a) “Muco”, quien se ha caracterizado por tener vigilancia policíaca cerca de manera constante, como ocurrió en la pasada ceremonia del grito de Independencia, se suma el caso del total abandono del municipio, así como obras inconclusas, defectuosas, y con presupuestos inflados.

Eso no es todo, pues este nefasto alcalde, que su partido el PRI, ya no busca que hacer para dejarlo a un lado, ante el temor de perder la alcaldía en las próximas elecciones; pretende burlarse de la inteligencia de los ciudadanos, al querer entregarles obras de mala calidad, es decir darles “atole con el dedo”.

Decimos esto porque en la colonia Álamo, se encuentra una de esas obras, que el flamante edil García Aguayo, a quien ya le apodan el “Javier Duarte”, por su parecido físico con el ex gobernador de Veracruz, dejó abandonada, y que según él, se ejecutó con una inversión de $4.8 millones de pesos.

En ese lugar solo existe maleza y postes metálicos, donde se supone se instalaría el alumbrado, lo mismo que un kiosco sin terminar, y que hace unas semanas, de manera apresurada, le pusieron un techo de lámina, para aparentar que había cumplido.

Según los pobladores, esto se realizó días antes de rendir su II Informe de gobierno, donde un pariente suyo, junto con su esposa, fueron encarcelados, cuando el primero le reclamó que no le había pagado una deuda, que contrajo en su campaña política.

Una de las vecinas mostró un montón de material, que no se utilizó en dichos trabajos, luego que los albañiles se fueron mentando de madres al Munícipe, a los que no les pagó su sueldo.

El edificio del Palacio Municipal de esta población, es un fiel reflejo del incumplimiento de trabajo del edil García Aguayo. En el inmueble están fuera de servicio los sanitarios, que se encuentran en mal estado, lo mismo que las celdas del calabozo municipal, cuyo caso ha sido denunciado ante la Comisión de los Derechos Humanos del Estado de Yucatán.

El servicio de recolección de basura no existe, pues el único vehículo destinado para esta labor, hace meses que se encuentra arrumbado junto a la barda poniente de la sede del Ayuntamiento.

Las calles de la comunidad están llenas de baches, que se convierten en “lagunas” en esta época de lluvias. Además de que varias rejillas del drenaje se encuentran sin tapa, convertidas en basureros y peligrosas trampas.

Está tan endeudado el “Javier Duarte” yucateco, que para no toparse con la gente a la que le debe diferentes cantidades de dinero, prefiere no presentarse al Palacio Municipal, dejando de atender a la gente que lo requiere.

La situación es tan crítica, que todavía ayer le cortaron la energía eléctrica a las instalaciones de la Comisaría Municipal de San Antonio Tedzidz, donde la gente, de plano, ya no quiere la presencia de García Aguayo.

De igual manera están abandonadas las instalaciones deportivas, ni que decir de la antigua casa de paja, donde funcionó el Centro de Integración y Mejoramiento Alimenticio de Yucatán, mejor conocido como CIMAY, donde se apoyaba a familias de escasos recursos.

En Samahil las cosas van de mal en peor, pero ninguna autoridad superior, ha querido, hasta ahora, intervenir para buscar una solución, mostrando de esta manera un silencio de complicidad con el tristemente celebre “Muco”.

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